noviembre 24, 2014

29 Festival Internacional de Cine (días 2 y 3)

Esto es parte de un experimento. A ver si una entrada que tiene como título el nombre del Festival tiene más entradas que una que no.

Me parece que hacer una crónica basándome en las sinopsis de las películas (como intenté hacer los años anteriores) es algo que no va más. No para mí, por lo menos. Para las sinopsis ya están la guía y el catálogo.
Lo más que podría hacer es recomendarle algunas. Mr. Kaplan, Birdman o Pistas para volver a casa, por ejemplo.
Estoy interesado en contarles otras cosas. 

*Como por el ejemplo el siguiente diálogo, de un hombre y una mujer, ambos mayores, antes de la proyección de Melbourne.

Hombre:- A mí no me gusta ver cine argentino.
Mujer:- Yo tampoco.
H:- Pero acá en Mar del Plata les encanta... Decís "argentino" y vienen todos...
M:- Ja! Mirá que voy a venir a un festival a ver cine argentino...

*Fui a ver una película, La intrusa, adaptación del cuento homónimo de Borges. Escenas "subidas de tono" entre una mujer y un hombre, entre esa mujer y el hermano de este hombre y entre los tres. Me decepcionó un poco el hecho de que ninguna de las viejas que había en la sala se levantara y se fuera. Lo único de ese estilo que pasó -y fue horrible- fue que un señor se cayera por la escalera y diera UNA VUELTA ENTERA en el aire. Igual se levantó y dijo "no pasa nada, no pasa nada"

*Una señora me habló de una película que no le había gustado y después me preguntó si había visto algo que valía la pena y cuando le estaba contestando se fue porque alguien le dijo "¿Che, ese no es el director de la que vimos recién?". Se fue a sacar una foto con él.

*Todavía ninguna persona mayor o de mediana edad me regaló entradas.

*No almorcé ni el domingo ni hoy.

*Obviamente me quedé dormido estos dos días y me perdí una película cada vez.

*Lo más lejos del centro que vi una persona con la acreditación puesta fue en Avellaneda e Independencia. Un señor muy valiente.

*Otro diálogo:
Mujer 1:- Vos no te preocupes...
Mujer 2:- ¿Cómo no me voy a preocupar por esto?
Mujer 1:- Bueno... tus hijos serán kirchneristas... pero son inteligentes!

*Por último, el domingo fue la segunda vez en mi vida que me fui de una proyección antes de que terminara. Fue en El fascismo al desnudo, que no era mala (todo lo contrario) pero no era para que la viera a las 23 (dura dos horas y monedas) después de haber estado todo el día de acá para allá. Además ya sabemos todos que el fascismo es malo.

noviembre 22, 2014

Acreditaciones, Chilo y Landa, demases y misceláneos (Festival - Día 1)

Hoy no fui a ver ninguna película. Y eso plantea el dilema de si esta crónica es válida. La primera respuesta que se viene a la mente es no. ¿Cómo va a hacer este tipo una crónica del Festival si no fue al Festival? El único retruque que se me ocurre es aclarar que esta no es UNA crónica del Festival sino que es MI crónica del Festival. Y con eso puedo justificar este escrito, ya que se trata de mi experiencia en este primer día.

Lo primero que hago los últimos tres años es acercarme a donde sea que esté el stand correspondiente y acreditarme, con mayor o menor puntualidad. Hoy llegué 9.35 (dentro de todo a horario si consideramos que la acreditación empieza a las 10 o eso estaba establecido) y por suerte pude saltearme unas diez personas por que me encontré con Juan Ignacio y un grupo de amigas de él, que me cayeron re bien. Hasta quizás me anime a ser tan caradura como para sumarme a alguna película a la que vayan.
La acreditación no se salió de los parámetros normales: Hola, nombre y apellido, mail, es tanta plata, tomá el catálogo, pasá en una hora, chau, el que sigue, hola, nombre y apellido, mail... y así ad nauseam.
Funciones prensa
La necesidad de una de las amigas de Juan Ignacio nos llevó hasta la boletería del Cinema y ahí estuvimos un largo rato por culpa de un inconveniente técnico. Volvimos al stand casi tres horas después de haber pedido la acreditación y oh sorpresa no estaba. Por suerte nos la acercaron al momento, pidiéndonos disculpas. La amabilidad de la mayoría de los voluntarios del Festival siempre es destacable: una de las chicas me dejó sacarle una foto al cronograma de funciones de prensa e incluso se excusó por no regalármelo. Una genia. Y también su paciencia es algo notorio. Hoy vi a media docena de personas mayores acosar en distintos momentos a algunos de los chicos para pedirles informaciones y referencias de todo tipo.

Y ahí termina lo relativo al Festival. Después de un suculento almuerzo me dispuse a dormir una siesta que me llevó gran parte de la tarde. Me desperté con -10 minutos para ir a la radio, pero por esas cosas de la suerte, llegué casi bien.

Tuve el gran gusto ahí de conocer y escuchar en vivo a los chicos de Chilo y Landa, unos genios. Y los voy a escuchar en un ratito nomás en el cierre de este año del ciclo Links, música y lecturas.

Mañana, con la excusa de compensar el día de hoy, me agendé cinco películas.

29 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata - Vísperas

No sé muy bien por qué siempre intento hacer estas crónicas. Puedo ser caradura y escudarme en la extensa y conocida relación entre escritores y periodismo, cometiendo el doble pecado de referirme a mí mismo como escritor y de considerar estas líneas capaces de bancarse el nombre de periodismo. Simplemente  podría decir que bueno, pintó. De todos modos, acá voy.


En horas apenas empieza la vigesimonovena edición del Festival de Cine de Mar del Plata. Es una edición especial, dicen los que saben, porque se cumplen 60 años desde el comienzo, desde el primero de los Festivales allá en 1954. Esa edición se organizó por iniciativa de Apold, el nefasto subsecretario de Informaciones y Prensa de gobierno peronista, al que se le atribuyen actos distintos actos de censura como por ejemplo la clausura de diarios y la persecución de personajes públicos opositores.
Podría extenderme sobre datos y estadísticas y películas y personalidades que estuvieron en el Festival pero la verdad es que no tengo ni tiempo ni ganas ni el conocimiento para hacerlo. Es una historia ya conocida por todos y no es este el espacio para reproducirla.

Prefiero, antes de empezar a hacer la crónica o intentar hacerla -sabemos que no suelo durar mucho tiempo en esto y que generalmente después de dos o tres días lo dejo por falta de tiempo o ganas- , prefiero, decía, señalar otro detalle, uno que noté este año si bien lo tenía incorporado a nivel subconsciente.
El detalle, no menor, es la falta de participación marplatense en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. En una nota de la revista Ajo vi condensada esa sensación que venía elaborando hace tiempo, esas cosas que me parecían que no estaban del todo bien.
La presentación del Festival, por sólo mencionar uno de los puntos que se tratan en esa nota -y el que siempre me llamó más la atención- es en Capital Federal. Es más que notoria la voluntad centralizadora de Buenos Aires. Y no estoy sugiriendo que los directivos y organizadores del Festival se reúnan en un castillo mientras escuchan la Tocata y Fuga de Bach a regodearse por hacer esto. Lo que imagino que sucede -y es peor, mucho peor- es que sea visto como la decisión natural. Es algo aceptado alegremente por todos. Bueno, no todos. Como prueban los periodistas de Ajo, hay gente que no está de acuerdo con esta situación o por lo menos se pregunta si está bien.


Que no se malinterprete mi mensaje. El Festival es sino mi favorito uno de mis momentos favoritos del año. Me encanta ir. Ya van siete ediciones a las que voy (tres con esta en las que me acredito) y me acuerdo de haber ido una vez con mi mamá, siendo muy chico, a ver Mar Adentro, película con Daniel Hendler, por el costo de -atenti- ¡dos pesos!
Pero me queda este año que mi participación -ya no como Lisandro Parodi sino como marplatense-, se limita a ser espectador del Festival a menos que logre ingresar a esa secta selecta (el juego cacofónico es a propósito) que conforman los voluntarios. No voy a poder decidir qué impronta tiene el Festival, qué películas se pasan, quiénes son los jurados, a quiénes se podría invitar, etc., etc.

En fin. Espero disfrutar mucho de este Festival,  de sus películas y actividades especiales. Por lo que pude ver en la grilla de programación, creo que es algo más que probable.
A ver qué pasa.

septiembre 30, 2014

veinticuatro de agosto

¿Qué vas a hacer cuando te toque
estar del otro lado del tablero?
¿Vas a saber jugar con las blancas?
¿Te va a molestar si un día te das cuenta
de que no vas a poder mover primero?
¿Cómo va a ser el día en que no llames
y seas vos el que atiende la queja?
¿Cómo vas a comportarte si tenés un problema
y después de dejar la oficina
sos vos el que llama al 0800?
No hay una receta
para decirle a papá que sos gay
y tampoco se puede programar la respuesta
cuando tu hijo te dice
que le gusta la gente de su sexo.
Mañana podés ser vos el que sostenga
                                          el arma.
Mañana podés ser vos el que entrega
                                          la billetera.
Ahora estás leyendo lo que escribí.
pero en un rato va a ser al revés.
Hoy puede que te toque
salir a la cancha, convertirte en héroe,
o quedarte en casa
mirando tele como un zombie.
¿No te das cuenta de que no sirve
estar siempre tan seguro?
¿No sabés que el tablero este
es tan jodido porque gira?
¿Cómo vas a reaccionar
si te digo que te amo?

¿Cómo hubiera reaccionado
si me decías que vos también?

julio 21, 2014

el titulo es el link en sí

http://www.youtube.com/watch?v=IrW7dlDHH28

No sé por qué carajo
estoy escribiendo esto.
No sé por qué
lo estoy subiendo al blog.
No quiero escribir esto.
Quisiera no estar haciéndolo.

Es más fuerte que yo,
que todos mis impulsos,
que todas mis ganas.
Me controla y no puedo
hacer nada para evitarlo.

Son las formas que veo,
el aire que respiro,
los sonidos que escucho.

Todos tuyos.

No puedo más que ver
-impotente-
como me traiciona
lo que escribo.

Todo es insoportable.
El peso del aire.
El dolor de las formas.
Lo áspero de los bordes.
El hedor en el aire.
El silbido agudo,
agudísimo,
que te rompe los tímpanos,
que te hace sangrar los oídos.

No sé qué hacer.
Mejor me voy
a otro lugar.

marzo 05, 2014

Bolo


Tenés un bolo mental
que es como un bolo fecal
que no te deja hablar
que no te deja ver
que no te deja escribir.
Un bolo que te hace
pararte a la mitad de vos mismo,
que no puedas ver los días
más que como una lenta
y triste sucesión de números
y horas
y nombres
y angustia.
Que te obliga a estar
parado sentado
estatua inquieto
tranquilo soberbio
vivo muerto.
No sabés muy bien
por qué, pero es obvio
que te estás perdiendo
muchas más cosas
de las que querés admitir.
Y sabés que cuando salga
el bolo
el corcho
el sueño
que te tapa los pensamientos
de tu cabeza va a salir
mucha mierda
mucha sangre
mucho semen
mucha muerte.
Porque el bolo es así.
Y siempre lo va a ser.
Porque vos también sos así.
Como un bolo.
Como un rejunte.
Como una masa
de carne y huesos
que camina por el centro
un poco apurada
porque tenés miedo
deque el bolo se te salga
en el medio de la calle
en el medio de la gente
tanta gente
que siempre
tuvo bolo
y siempre
lo va a tener

Leído al comienzo del programa 19 de Radio Psicofango, emitido el día 30/01/14

noviembre 21, 2013

La ciudad fue un día
invierno blanco.
Invierno de tormenta,
de lluvia furiosa,
de granizo enorme.
Invierno blanco de escarcha,
de pasto congelado,
de autos con miedo.
La ciudad fue un día
otoño verde de verano
donde las hojas caen vivas,
ceden bajo los pies
y no crujen con el peso
de incontables caminantes.
Otoño de hojas suaves,
otoño de un día,
primavera confundida.
La ciudad fue aquella vez
hormiguero humano,
de personas impacientes
que buscaban repuestos
y reclamaban seguros.
La ciudad fue
ciudad de vidrios rotos,
de coches abollados,
de ramas huérfanas de árbol.
No fue de Dios,
ni de los perros,
ni de pobres corazones;
fue ciudad de invierno blanco
y de otoño verde.