abril 27, 2008

Días de tinta china verde

Es increíble que sólo pueda pensar en escribir en verso. Incluso mientras escribo esto pienso en separarlo, en ponerlo en columna, en escribirlo en verde. Voy a dejar de escribir para poder huir de esta trágica condena, de este pesado encargo.
Sin embargo, no puedo. No puedo. Con el cuerpo preso de un poeta sin descanso, me voy caminando por una calle lluviosa en otra tarde de otoño.
Se siente muy bien volver a la prosa. Prosa incompleta, pero prosa al fin.
Y si cuando escribo en prosa, pienso en verso; cuando escribo en prosa pienso en vos.
Son estos días de tinta china verde en los cuales uno puede sentirse bien, expresarse, vivir, sentir, creer, querer. Estos días de tinta china verde son los que nos alegran; los que nos motivan; los que nos mueven y nos sacan algunas cargas pesadas; son los días de decir todo, sin decir nada al mismo tiempo.
Son dias felices, dentro de todo. Son dias que nos sorprenden, que nos salen con un camino alternativo en el cual estamos libres de "molestias", que nos ilusionan, que nos esperanzan (tal vez en vano, tal vez no)
Pero son también los días grises de melancolía, son los días tristes de primavera, son los días en los cuales tal vez no tengas tantas ganas de hacer algo y no quisiéramos salir de la cama para ir al colegio. Son la amarga tristeza de un caramelo dulce. Son la dulzura de un limón. Y también el final de un precipicio.
Son los días que nos llaman la atención, son estos días los que nos desvelan; nos intringan; nos mueven; nos llaman; nos motivan; nos hacen reír y también llorar; nos consuelan y nos gritan; nos quiren, nos quieren menos, nos quieren poco, pero nunca nos odian, eso es puro cuento; son los días en los que unoi tiene miedo y tambíen los días en los que sentimos que podemos con todo.
Son los días en lo que todo es fácil y nada se consigue sin esfuerzo, en los que el mendigo es rey y los ladrones nobleza, días en los que el Sol brilla y las nubes cubren todo.
Son los días en los que todo puede pasar. Son los días de tinta china verde. Son los días de la vida.


Realmente estaba optimista ese día.
Optimista y contento.
Lástima que no recuerdo que día fue.
Lástima.

4 comentarios:

divaD oiluJ dijo...

Me alegra que cada tanto enfoque lo suyo de un modo tan optimista.
Lo admiro, porque sé que es difícil.
A mí me resulta así, por lo menos.
Le mando un abrazo, sr paciente cabezudo :)

lu hippie dijo...

Me encantó. Tanto, que no podría explicarlo con palabras, no podría explicarte lo que me gustó, que mis últimos días de Lunes a Viernes han sido así, tal cual, no podría explicarlo, pero vos lo hiciste un poquito y acá estoy yo comentandote, que se yo, besos ^^

Ailus. dijo...

hubo una parte uqe me gustó
lo de escirbir en prosa dasiudasd psad

estoy escribiendo en forma re analfabeta, un asco.

te amo.

Pau dijo...

Mientras te leía pensaba en un frasco de tinta china flotando en el medio del aula de plástica, y una hoja también flotando debajo. La tinta china era negra y después verde y después azul y transpasaba la hoja.
Ai Dios, lo que sería si me drogara.
Los días son una cosa jodida, me hacen cuestionar mucho acerca de mi personalidad, por todo eso que decís.
Un día bien, otro mal, días, días, cambios, ciclotimia. ¿Quién soy?
Tampoco sé quién sos vos, ni porqué cae la tinta china. Cae. Cae