octubre 26, 2011

Bubbles

Tengo tres o cuatro burbujas
con las que me divierto mucho.
El viento cada tanto se las lleva lejos de mí. Los árboles las lastiman, el sol las asusta.
Mis burbujas me llevan
a escribir en verso.
Pero no siempre tengo ganas de escribir en verso. Tampoco en prosa.
Las burbujas me abandonan
para volar entre ciudades.
Secretamente buscan llevarme a mí a otros sitios. Capturan el reflejo de plazas y edificios, de mascotas y personas.
Cada tanto vuelven conmigo
y me muestran sus vivencias.
No termino de saber si estas burbujas me hacen bien o no. Me entusiasma ver otras ciudades, otros paisajes, pero también duele la incerteza de si los veré o no con mis ojos, pero también duele la distancia.
Que sepa desde los ocho años (por una historieta) donde quedan y qué son las Antillas Mayores y las Menores no garantiza que alguna vez las vaya a ver.
Que sepa que te quiero...

* * *

Ayer reventé las burbujas. No siempre es bueno saber lo que pasa donde no estamos.

No hay comentarios: