octubre 13, 2011

Trouble.

El problema viene a ser el mismo de siempre.
Que las cosas nunca son como uno quiere que sean, sino como son. Siempre estuvo el problema de lidiar con una realidad que no nos gusta o nos es nociva.
Y vos ahora me hablás como si fuera un nene de diez años que no entiende que no le pueden comprar el muñequito de la tele. No pido un muñeco de la tele. Ni tampoco tengo diez años.
Sé muy bien las consecuencias de lo que hago. Sé también que pido imposibles -¿acaso alguna vez uno pidió algo posible? no, lo posible se hace, lo imposible se pide. Pero no, no te pido nada. Triste sería que te pida algo que considero se ofrece así sin más, algo que no se pide ni se mendiga.
Y vos me hablaste como si fuera un nene de diez años.

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