marzo 29, 2012

Lluvia. Porque sí.

Soy un fantasma. Lo soy porque un nene de cinco años hoy me disparó en la calle. Camino sin rumbo por las veredas solitarias de esta ciudad. Soy, como muchos, el gris reflejo de una idea.
Caer siempre está cerca. El cauce del río de tres gotas se vuelve a humedecer. Tus alas marchitas, sin embargo, todavía pueden llevarte a volar.
Un recuadro de letras caídas de una máquina antigua te trae de nuevo a la realidad.

No hay comentarios: