mayo 10, 2012

Corpórea

¿Ahora dónde estaba? ¿Ahora quién era?
¿Era yo en el curso? ¿Era Lope de Aguirre en la selva, solo con la ira?
El mundo giraba, y de repente tenía otras formas y colores, casi caleidoscópicos. Azul, verde y amarillo.
Ella tenía un vestido corto blanco y la noche combinaba con sus ojos. Ahora la recuerdo como si estuviera dibujada con carbonilla en un papel gastado por el tiempo y la humedad. No me acuerdo muy bien qué fue lo que me dijo. Seguramente empezó hablando de cómo había llegado a nuestra plaza (por derecho y ocupación era nuestra plaza. nos pertenecía más que a la ciudad, más que a los perros, más que a la gente que en ella dormía, porque nosotros conocimos en sucesivas tardes todos sus secretos, todos sus recodos, todos sus árboles) y luego habrá hablado sobre los problemas de la gente, la falta de preocupación por el otro, el apego excesivo a lo material ("excesivo": ella, por muy idealista que fuera, sabía que hay cosas indispensables), la falta de "cultura"... y muchas otras cosas más.

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