junio 07, 2012

Pensé así el mes pasado. Hoy no.

Estoy triste. Esa es la suma. No hay estrellas esta noche. Tampoco nubes. Sólo una luz pálida que ilumina senderos agrietados de tan caminados.
En el pantano nace una flor, y en la flor hay un pantano y en ese pantano una flor, y en esa flor... Así, ad nauseam.
Las voces que llegan de al lado son de una fiesta o de una reunión animada. Aquí (un "acá" anacrónico) alguien escribe para salvarse del torrente del tiempo.
Los siglos y sus hombres se acercan a los muros que tercamente levanto. Es un asedio que pasa a ser cotidiano, con sus símbolos e imágenes, tráficos y puertos, con sus figuras tradicionales, con sus sombras y sus luces.
Ya no me puedo escapar. Es el mundo, es tinta, es tiempo lo que me persigue.
Ya no soy yo más que cuando soy en el mosaico roído de lo que alguna vez fue mi alma.

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