septiembre 06, 2012

Soluciones intermedias

La puta madre, qué ganas de fumar. Revisaba los cajones, buscando un cigarrillo. Todos atados vacíos. La puta madre.

Bueno, un café será. Lo malo del café es que mancha los papeles del escritorio, que ya de por sí es un desastre. El cigarrillo lo tenés en la mano y ya. A lo sumo le cae algo de ceniza al teclado, pero eso lo soplás y ya está.

¿Hay café? Un poco. Seguro que queda bastante flojo, pero mucho mejor que el agua sucia del martes. Algo de música. Piazzolla. Así se siente un poco más urbano, como si estuviera caminado por el centro, inmerso en la masa, pero a la vez lejos de ella. Mirándola, odiándola, -¿por qué no?- ansiándola. Ansiando por momentos dejar de ser lo que es y sumergirse en esa masa, en ese mar de pelotudez que es la gran parte del mundo. O por lo menos a él le parece que es eso.

Suena el celular. Es la minita del viernes que le dice de volverse a ver. ¿Tan pasado estaba que le dio el celular? Qué pelotudo puede llegar a ser uno.

¿La taza? ¿Dónde carajo está la taza? En el piso, dónde iba a estar.

Hecho el café -así, a las apuradas-, se sienta otra vez frente a la computadora. A ver si se le cae una idea.

No. No se le cae ni un kinoto.

Está un poco preocupado pensando en el trabajo. En que en cualquier momento lo echan o lo renuncian. Igual mejor, porque está ya hasta las pelotas de la oficina. Todos los días lo mismo, con el mismo imbécil de jefe... El problema es qué hacer después. ¿A donde va? ¿Dónde se mete?

No te preocupes, todo va a estar bien. La madre, por teléfono, con voz de estar por llorar. Exagerada. Pero bueno, qué se le va a hacer, es así y ya.

Será cuestión de salir a buscar algo, si total dicen que el que quiere consigue la trabajo. Igual él le pegaría una patada en el culo a la gente que habla así. Porque es obvio que sólo desde una postura se puede decir eso, desde la postura acomodada. Lo mismo los que dicen Si no hacés plata es porque no querés. Unos pelotudos.

Al final, nada. Ni se le cayó una idea ni encontró la solución a sus problemas. Como siempre.

Así que deja de intentar escribir y se va a ver una película.

1 comentario:

Carolina Bugnone / Marta Pardo dijo...

Estás escribiendo zarpado, Lisandro. Aguante.