noviembre 22, 2014

Acreditaciones, Chilo y Landa, demases y misceláneos (Festival - Día 1)

Hoy no fui a ver ninguna película. Y eso plantea el dilema de si esta crónica es válida. La primera respuesta que se viene a la mente es no. ¿Cómo va a hacer este tipo una crónica del Festival si no fue al Festival? El único retruque que se me ocurre es aclarar que esta no es UNA crónica del Festival sino que es MI crónica del Festival. Y con eso puedo justificar este escrito, ya que se trata de mi experiencia en este primer día.

Lo primero que hago los últimos tres años es acercarme a donde sea que esté el stand correspondiente y acreditarme, con mayor o menor puntualidad. Hoy llegué 9.35 (dentro de todo a horario si consideramos que la acreditación empieza a las 10 o eso estaba establecido) y por suerte pude saltearme unas diez personas por que me encontré con Juan Ignacio y un grupo de amigas de él, que me cayeron re bien. Hasta quizás me anime a ser tan caradura como para sumarme a alguna película a la que vayan.
La acreditación no se salió de los parámetros normales: Hola, nombre y apellido, mail, es tanta plata, tomá el catálogo, pasá en una hora, chau, el que sigue, hola, nombre y apellido, mail... y así ad nauseam.
Funciones prensa
La necesidad de una de las amigas de Juan Ignacio nos llevó hasta la boletería del Cinema y ahí estuvimos un largo rato por culpa de un inconveniente técnico. Volvimos al stand casi tres horas después de haber pedido la acreditación y oh sorpresa no estaba. Por suerte nos la acercaron al momento, pidiéndonos disculpas. La amabilidad de la mayoría de los voluntarios del Festival siempre es destacable: una de las chicas me dejó sacarle una foto al cronograma de funciones de prensa e incluso se excusó por no regalármelo. Una genia. Y también su paciencia es algo notorio. Hoy vi a media docena de personas mayores acosar en distintos momentos a algunos de los chicos para pedirles informaciones y referencias de todo tipo.

Y ahí termina lo relativo al Festival. Después de un suculento almuerzo me dispuse a dormir una siesta que me llevó gran parte de la tarde. Me desperté con -10 minutos para ir a la radio, pero por esas cosas de la suerte, llegué casi bien.

Tuve el gran gusto ahí de conocer y escuchar en vivo a los chicos de Chilo y Landa, unos genios. Y los voy a escuchar en un ratito nomás en el cierre de este año del ciclo Links, música y lecturas.

Mañana, con la excusa de compensar el día de hoy, me agendé cinco películas.

No hay comentarios: